sábado, 16 de noviembre de 2013

Gravtiy/Review

Por: Emmanuel Mercado Brito

Como mantener el espacio lo suficientemente interesante sin algún alienígena a la vista o alguna concepción filosófica más grande que la vida misma? Esta difícil tarea es abordada brillantemente por el director mejicano nominado al Oscar Alfonso Cuaron.

Puedes empezar a creer lo que aparentemente todos andan diciendo, ´Gravity¨ es tan espectacular como dicen. Sin esto ser una hipérbole, puedo decir que Gravity es la mejor película que he visto en todo el año hasta ahora.

Lo brillante de todo el asunto es que aun después de dos días de ver la película no entiendo como Cuaron la filmo. Tengo varias teorías, quiero decir, más que varias, pero es eso mismo que hace que todo sea tan excitante. La vi de cabo a rabo preguntándome  constantemente como hizo esto o como hizo aquello.

Gravity hace todo bien en maneras que van desde lo grande hasta lo pequeño. Es hermoso y sin embargo horrorizante. Es acerca de cómo el espacio puede ser vasto e inmisericordioso, pero es también acerca de verdades humanas; amor y perdida, perseverancia y redención.

Es casi seguro que te encontraras a ti mismo reaccionando visceralmente de alguna manera o tal vez de muchas maneras. Me sorprendió encontrarme a mí mismo al borde de la fascinación por lo asombroso de las imágenes, luego por lo íntimo, casi de manera de ensueño en que los personajes se van revelando asimismo. ¨Gravity¨ es en su núcleo una increíble e intensa experiencia, 90 minutos de momentos que te dejaran con la boca abierta, puños apretados y piernas cruzadas.

En este ¨space thriller¨ de Alfonso Cuaron, el score musical de Steven Price va en crescendo hasta tomar tu cerebro por asalto en volumen, solamente para caer súbitamente en silencio. El silencio se registra en nuestras emociones con grandioso peligro. En esta película, el silencio no es solo el sonido real del espacio, es la quietud de  la muerte.¨Gravity¨ no es una película llena de ideas como la mítica ¨2001¨ de Stanley Kubrick, sino una experiencia física abrumadora, un reto a los sentidos que atrae cualquier tipo de profundo temor. Es una historia de aventura donde cada movimiento torpe de masa y cuerpos en la pantalla causa un rápido movimiento involuntario en el espectador.

Cuaron logra sacar de la manga una película extraordinaria desde el punto de vista técnico, sin lugar a ninguna duda, pero también se presenta como una maravilla en actuación controlada y se logra así el tono preciso en las actuaciones, maravillosamente logradas, con una mención especial a Sandra Bullock, quien logra tanto en esta película con tan solo la respiración, sutiles expresiones faciales y modulación de la voz.

Alfonso Cuaron logra con ¨Gravity¨ su obra maestra, un fortísimo contendor como mejor dirección y película del año.

9.8/10

lunes, 25 de junio de 2012

Construir, habitar, pensar – Martin Heidegger

Por Emmanuel Mercado Brito

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El pensamiento  detrás de Construir, habitar, pensar es producido como consecuencia de una reflexión de predominante relevancia por parte de Martin Heidegger, quien fuera uno de los pensadores alemanes más influyentes del siglo pasado. Reflexión concebida en un momento de la historia critica. El escenario histórico circunstancial que sirve de trasfondo en la generación del porqué de esta reflexión es el periodo de post-guerra. 

Después de la Segunda Guerra Mundial Alemania pasaba por una aguda carencia de viviendas ya que innumerables construcciones habían sido devastadas producto de los bombardeos durante la guerra. Dada la inherente demanda de viviendas se proyectaron horribles construcciones masivas que servirían para satisfacer dicha demanda. 

El escrito de Heidegger es una reflexión que busca la crítica y en buena medida un paro a ese tipo de soluciones habitacionales. Heidegger como un entendido del lenguaje le imprime al mismo un protagonismo e importancia inmensurable mientras que analiza el significado de esas tres palabras que sirven como título “Construir, habitar, pensar”. Aplica la lógica y el análisis concienzudo en busca de un argumento irrevocable que a primera intención anuda el construir con el habitar. Estos dos términos que conjugan dos actividades distintas al mismo tiempo tienen relaciones esenciales, ya que construir, es en sí mismo, habitar.

 El hombre ha olvidado si es que alguna vez se encontraba al tanto de que conlleva el habitar, y solo si sabemos esto sabremos como habitar y solo si somos capaces de habitar podremos construir con el criterio adecuado. Al mismo tiempo si construir y habitar ganan cabida en lo que es digno de ser preguntado entonces serian dignos de ser pensados. Y es ahí donde radica la importancia. Importancia que alberga con marcado optimismo un replanteo de la soluciones habitacionales que carecen de algo tan intrínseco en el ser humano como es la dignidad. Entendiendo que la carencia de vivienda no radica en la carencia misma sino que reside en el hecho fundamental de que el hombre tiene que volverse atrás para entender y aprender  primero en toda su justa dimensión a habitar.

martes, 29 de noviembre de 2011

Adolf Loos: Ornamento y delito (1908)

Por: Emmanuel Mercado Brito


Adolf Loos
Ante una vorágine de ideas y teorías arquitectónicas previas a 1910 que se originan en Europa,  uno de los axiomas mas tratados es el  tema concerniente al ornamento. Los teóricos de la materia se habían abalanzado hacia el tema de manera acérrima. Mientras que Geoffrey Scott, consideraba que el ornamento pierde la   importancia si el control básico de la forma es suficientemente seguro, T.G. Jackson, a su vez, mencionaba que el hombre incapaz de proyectar escapaba al ornamento. 

En todo este revuelo teórico circunscrito ante todo al ornamento, una persona daría las pautas de lo que la arquitectura moderna produciría en los años posteriores, Adolf Loos.

En medio de este periodo de suma relevancia en la teoría arquitectónica, en 1908, se lleva a cabo el VIII Congreso Internacional de Arquitectura y la I Exposición de Arte. Es en esta orquestada y conveniente ocasión cuando Adolf Loos realiza su conferencia: ¨Ornamento y delito¨, la cual crea en consecuencia escándalo y revuelo en el ámbito teórico arquitectónico.

¨Ornamento y delito¨ obtiene notoriedad inmediata en los debates de arquitectura de su tiempo, creando seguidores y grandes críticos de sus planteamientos. Adolf Loos cataliza una ruptura solemne contra el ornamento, lo que  aclarece y resolvia el problema planteado por teóricos y arquitectos desde principios del siglo XIX, y lo hacía de manera drástica y precisa sin dejar lugar a la ambigüedad.

 Un poco más de un siglo después de ¨Ornamento y   delito¨ y la deshumanización construida por el modernismo se podría muy bien cuestionar la falta de referencias históricas en la arquitectura, impulsada por la máxima modernista ¨comenzar de nuevo desde cero¨. Necesitamos referencias y alusiones ya que la ausencia total de esta y del ornamento creó signos sin significado, arquitectura de ambigua y cuestionable originalidad.

La afirmación de que el ornamento ha muerto seria   limitarse a hacer un análisis superficial del escenario actual de la arquitectura. Contrario a esa afirmación, el concepto ornamento continua vigente, aunque no es menos cierto que ha sido reinterpretado contemporáneamente de acuerdo a nuevos valores.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

APOSTILLAS A EL NOMBRE DE LA ROSA / UMBERTO ECO

Por: Emmanuel Mercado Brito
Apostillas a El Nombre de la Rosa (1985) es una especie de tratado en el que Umberto Eco cuenta como y porque escribió la novela  El Nombre de la Rosa (1980). El autor no interpreta pero si explica porque y como ha escrito.
Existe una obvia cronología a seguir en este particular caso. Sería contraproducente leer Apostillas A El Nombre de la Rosa antes de de leer la novela. En mi opinión hay que leer El Nombre de la Rosa y luego Apostillas a el Nombre de la Rosa para después retomar por nueva cuenta El Nombre de la Rosa. De esa manera seria como si se nos cubriera con un velo traslucido, todo se ve mejor y se entiende mejor aun.
Una apostilla es una acotación que aclara, interpreta o completa un texto. Dado el uso de ese término en el titulo mismo, al tenerlo en  mis manos bien entendía de qué se trataba. Se me presentaba la oportunidad de entender mejor la novela original.
Aunque la verdad misma es que lo que más me llamaba la atención en entender era el titulo mismo, el porqué llamarlo El Nombre de la Rosa. Para mi suerte el primer capítulo de Apostillas a el Nombre de la Rosa se titula ¨El nombre y el significado¨. Según cuenta el autor en Apostillas, la novela poseía como título provisional La abadía del crimen, título que se descartó porque centraba la atención en la intriga policíaca. Su sueño, afirma, era titularlo Adso de Melk, un título neutro, dado que el personaje de Adso no pasaba de ser el narrador de los acontecimientos. Umberto Eco creía que un autor no debía facilitar las interpretaciones de su obra  pero por desgracia un titulo ya es una clave interpretativa. Este mismo hecho se da  en el porqué de la serie de pinturas  de Jackson Pollock tituladas con meros números. La intención es simple, de no revelar una interpretación personal y por ende contaminar la interpretación que pueda llegar a tener el lector.
 El Nombre de la Rosa resulta haber sido el titulo tomado por casualidad. El titulo está inspirado en el verso en latin con que Adso termina la historia, ¨sta rosa prístina nomine, nomine nuda tenemus¨. Según dice Umberto Eco, le gusto ese título porque ¨la  rosa es una figura simbólica  tan densa que, por tener tantos significados, ya casi los ha perdido todos. Así el lector queda desorientado con muy buena razón, no es hasta el final que percibe la relación con el titulo y aun así después de escoger su propia interpretación inmediatamente se da cuenta que hay otras posibilidades. ¨El titulo debe confundir las ideas, no regimentarlas¨.

viernes, 14 de octubre de 2011

DECONSTRUCTIVISMO / REM KOOLHAAS

Por Emmanuel Mercado Brito

Rem Koolhaas
Nació en Rotterdam y vivió cuatro años de su adolescencia en Indonesia. Terminados sus estudios escolares, se dedicó inicialmente al periodismo, trabajando en un rotativo de La Haya. Posteriormente estudió arquitectura en la  Architectural  Association de Londres. En 2000 Koolhaas recibió el premio Pritzker, el galardón internacional más importante de arquitectura.(1)

Los jurados del premio Pritzker describen a Koolhaas  como visionario y filosofo. Algunos críticos peyorativos de su obra dicen que el resultado de sus diseños es una arquitectura que busca ser diferente por el solo hecho de ser diferente.  Es tanto así que a veces es difícil de etiquetarla.

Koolhaas gano notoriedad por sus escritos teóricos antes de realizar su primera obra. Luego de su éxito como escritor decide pasar a la practica y estableció su oficina de arquitectura junto con tres socios, al que se le dio nombre de Office for Metropolitan  Architecture (OMA).

Kollhaas fue uno de los arquitectos que participo en 1988 a una exposición ¨deconstructivista¨ organizada por los arquitectos Mark Wigley y Phillip Johnson. En esta se reafirmo y cristalizo el movimiento además de dar notoriedad y fama a sus integrantes. Wigley pasa a escribir un ensayo que acompaño la exhibición diciendo que el punto en común de los arquitectos que participaron es como ¨perturbaban la manera en que pensamos sobre la forma, construyendo edificios inquietantes que explotaban el potencial desconocido del modernismo¨. Así nació el deconstructivismo.

Jacques Derrida
El descontructivismo es una tendencia arquitectónica que se origino partiendo de la combinación de las bases teóricas filosóficas de la Deconstrucción de Jaques Derrida y el Constructivismo ruso. La deconstrucción es un planteamiento desarrollado originalmente por Martin Heidegger y luego popularizado por Jaques Derrida. Según Derrida, los diferentes significados de cualquier texto se pueden descubrir si se descompone la estructura del lenguaje que esta siendo usado, por la razón de que las palabras arrastran conceptos y metáforas que se asocian automáticamente entre ellas.

Derrida hace referencia a la literatura pero este planteamiento del deconstructivismo posee una fuerza filosófica intrínseca estruendosa lo que hace posible la traspolacion de este planteamiento a la arquitectura, a la forma.

Derrida decía que el deconstructivismo era la¨ perfección violada¨. Eso mismo pasa en la arquitectura deconstructivista. La pureza de la forma ha sido alterada, distorsionada, interrumpida, retorcida, cuando se habla de desconstrucción no se habla de demolición sino de una lectura diferente de la forma, una lectura que como bien dijo Mark Wigley  perturba la manera en que pensamos la forma  “. En esta nueva tendencia arquitectónica se cuestiona la forma llevando la estructura hacia sus limites. Se muestra hasta cierto punto la forma original de la que emerge una completamente diferente e inquietante proponiendo una noción diferente de la estructura, ya no es visualmente rígida y confiable pero deja claro que no se cae, aun así se lleva a una instancia en la cual empieza a ser inquietante.

“...lo característico en la arquitectura es la perfección violada...” (Jacques Derrida)


Television Cultural Centre / Pekin China / OMA

Koolhass ejerce una ruptura con el racionalismo modernista, se olvidan en la practica las formas puras y se piensa en una arquitectura formal de ruptura, dislocación, distorsión…. Y esto se lleva mas hasta el punto que el envolvente deja ver los esqueletos estructurales de los edificios aparentemente inestables.

Aunque a veces parecería difícil etiquetar la obra de Koolhaas es obvia una lectura deconstructivista. En su obra la masa tiene una importancia predominante, una masa nueva y diferente a todo lo que conocemos.

Rem Koolhaas plantea una filosofía en su concepción de sus edificios que según el es donde se encuentra el éxito de OMA, y este es que no solo diseñan pensando en la vista sino con una conciencia social, política y ecológica. Y todo este análisis contextual, político, social e incluso podríamos hablar hasta de historicista, se traduce a una lectura formal de cambio formal, deconstructivista, perturbantemente hermoso.

(1) Wikipedia

viernes, 30 de septiembre de 2011

Midnight in Paris / Review

Por Emmanuel Mercado Brito






Woody Allen
La verdad es que cuando Woody Allen hace una gran película cada unos cuantos años, todos hablan al unisono de cómo Allen ha regresado. Pero como lo hace con mucha regularidad la verdad es que nunca se aleja demasiado. Con Match Point (2005), Vicky and Cristina Barcelona (2008) y ahora Midnight in Paris queda bastante claro que el neurótico nerd neoyorkino sigue siendo uno de los directores americanos mas prolíferos de la industria.

Midnight in Paris abre como una hermosa postal parisina en el año 2010 y luego se convierte en una especie de cuento de hadas balanceando la insatisfacción de los tiempos con la belleza detrás de la aspiración humana.

Owen Wilson (quien pareciera un perfecto avatar de Woody Allen) interpreta a Gil, un escritor de libretos de Hollywood tratando de escribir una novela seria visita Paris con su estirada prometida Inez (Rachel McAdams) y sus más estirados y pretenciosos padres. Inez pasa la mayor parte del tiempo con un amigo, un pretencioso intelectual e increíblemente molesto  profesor británico (Michael Sheen) así que Gil se encuentra paseando por su cuenta por las calles de Paris en busca de inspiración una noche cuando el reloj marca las 12 de la medianoche.

Justo en ese momento un carro de la década de los 20 se detiene y le ofrece a Gil llevarlo a una fiesta en la cual, para su asombro, conoce a  Scott y Zelda Fitzgerald los cuales a su vez en busca de opinión literaria le presenta a Ernest Hemingway, Gertrude Stein. La cosa es que hasta llega a conocer a Pablo Picasso y Salvador Dalí (Adrien Brody) quien logra ser bastante gracioso, y hasta llega a enamorarse de Adriana (Marion Cotillard) la musa de Picasso y Modigliani. Intrigantemente Woody Allen nunca se excede con el elemento de la fantasía, transportándonos adentro y afuera a su justo momento.

Owen Wilson, Rachel McAdams
El hecho que Owen Wilson es la obvia  personificación Woody Allen hace el film mucho más digerible. Gil tiene los mismos intereses y gustos que Alllen y muy similiares maneras de expresarse. Debería también notarse que Wilson es fácilmente el mejor sustituto que jamás ha tenido Allen

Todos en el film son perfectos para sus roles. Todas los actores que dan vida a las celebridades de los años 20 que Gil encuentra en su curso durante la película logran personificar grandiosamente la esencia de las personas reales tal y como los hemos llegado a conocer mediante la historia. Naturalmente esto convierte a la película en un caso de ¨ mientras más  conoces la escena artística del Paris de los años 20, mas entenderás y sacaras de la película¨. Dado el caso de que muchos de los chistes son de referencia y obligan al espectador a saber sobre estos personajes de la historia en orden de entender mejor la película.

Woody Allen nos da una gran película mas. Es como si hubiera regresado atrás y encontrado al escritor que el fuese hace años.

9.4/10

lunes, 28 de marzo de 2011

COMENTARIO: ESTETICA DEL INGENIERO, ARQUITECTURA - LE CORBUSIER

Por Emmanuel Mercado Brito

¨Estética del ingeniero, arquitectura, dos entes solidarios, consecutivos, el uno en pleno desarrollo, el otro en plena regresión¨. De esta manera comienza Le Corbusier su planteamiento de ideas, verdaderamente pesimista.

Si nos pusiéramos como tarea encontrar en los primeros tiempos de la llamada ¨Epoca Moderna¨ una arquitectura relevante a los tiempos, que nos identificase, nos daríamos cuenta al igual que lo hizo Le Corbusier que si hay algo que si caracterizaba los primeros años de esta nueva época, es la copia despreocupada, mejor lograda en unos casos que en otros, pero sin dejar de ser lamentable. ¡Pero con toques nuevos claro! (sarcasmo intenso), reapareciendo así la época de los ¨Neos¨: neorrománico, neoclásico, neogótico…Precisamente por esto es que Le Corbusier alega estruendosamente que la arquitectura de su tiempo estaba en plena regresión.

Le Corbusier vivio el momento de los estilos impositivos y arbitrarios, de la cornisa, de la misma cornisa analizada por Frank Lloyd Wright en su libro El Futuro de la Arquitectura, (específicamente en el capitulo ¨La muerte de la cornisa¨), y encontrada deficiente, encontrada pomposa y pretenciosa, definida como un elemento seudo-clásico carente de relevancia y funcionalidad. Y es que la academia imponía el estilo y todo lo que no estuviera conforme a la Arquitectura Académica, era censurada, prohibido.
             
El motivo que impulso a Le Corbusier y otros tantos artistas de las diferentes disciplinas a impulsar una nueva idealización de la arquitectura y del arte en general, contraponiéndose así al academismo propio del inicio de siglo XX, fue nada menos y nada más que la revolución industrial.  Es precisamente la revolución industrial que propone un nuevo planteamiento a partir de los que existían hasta el momento, y por esto mismo, en el ingeniero recae tanta importancia, notoriedad y, aparentemente, el protagonismo. La ingeniería adoptaba una postura que le permitía sacar todo el provecho a las maquinas, mientras que el arquitecto se mantenía en un letargo abismal, y no solo un letargo que contiene una connotación de estancamiento, sino, de manera más pesimista como dijo Le Corbusier, ¨plena regresion¨ que no connota estancamiento, más bien retroceso bien marcado.

Por esta misma distancia (acrecentada cada vez más, de manera más absurda aun, en el momento que el arquitecto proponía meras imitaciones), entre el ingeniero y el arquitecto es que Le Corbusier llega a la conclusión ¨es hora de confrontar al arquitecto con el ingeniero¨. Debía existir un acercamiento a la ya existente distancia abismal entre ambas disciplinas. La arquitectura debía encontrar un nuevo replanteamiento de sí misma, utilizando las ventajosas herramientas definidas por las industrias.